El Medio Ambiente ha vivido siempre bajo la amenaza de la contaminación, han sido muchas la luchas para que la ciudadanía tenga conciencia y se oriente hacia vivir en un mundo mejor, sin embargo esto no ha sido posible, pues ahora con la aparición de la pandemia otro elemento contaminante se ciñe sobre el planeta, se trata de las mascarillas descartables. 

Ya estamos próximos a cumplir 365 días de pandemia, y la vacuna que está rodando por el mundo para mitigar el número de fallecimientos producto de la Covid 19, aún no termina de cuajar; entretanto la única protección conocida es la mascarilla, pero esta si bien es cierto disminuye el riesgo de muertes en los seres humanos, lo aumenta en cuanto al Medio Ambiente se refiere. 

Es así como la internalizada cultura del ser humano  de usar y botar está causando un gran daño al ambiente, ya que al igual que el plástico o cualquier otro material desechable, está teniendo como centro de depósito los mares y ríos del mundo, sin el mayor reparo de gobierno alguno, agravando la situación que ya vivimos en torno al tema climático. 

Los guantes también son un problema

El afán de protección de la gente y su preocupación por esto, les ha llevado a la adquisición también de guantes descartables, produciendo la misma situación que con las mascarillas; elementos que no sólo van a parar al vertedero de basura, sino que se los pueden ver en las calles de cualquier ciudad del mundo, lo cual ya de por sí es un problema ya que su descomposición no es biodegradable, dando origen a toneladas de basura y a la emisión de gases tóxicos.

En tal sentido instituciones internacionales como El Fondo Mundial para la Naturaleza hace, a través de una campaña publicitaria, un llamado a que estos insumos de protección que la gente usa, no sean botados a la calle y al mismo tiempo ha iniciado una campaña para que tanto las mascarillas como los guantes, sean reusables y por tanto amigables con el ambiente.