El cuidado de la flora y la fauna ha sido una constante en el mundo, muchas organizaciones se han encargado de estudiar en cada país su situación en torno a qué especies de su biodiversidad están bajo riesgo de amenaza de desaparecer o en su defecto qué medidas tomar en torno a esta problemática, de la cual Chile no escapa. 

En el caso de esta nación del sur del continente, el foco de atención está puesto en su fauna marina, pues por tener una gran extensión de costas, goza de poseer también una gran variedad de especies, en su mayoría únicas, están seriamente amenazadas y corren el riesgo de salir de la estadística. 

Es así como por lo menos de las 67 especies que hasta ahora se conocen que hacen vida en los largos kilómetros de costa chilena, están siendo observados de manera permanente por organizaciones ecológicas a fin de controlarlas, protegerlas y evitar que desaparezcan de la faz de la tierra. 

Las más vulnerables, las tortugas marinas

Son muchos los animales acuáticos de Chile, nación que cuenta entre otras especies con tiburones, rayas, atunes y merluzas entre otras, pero estas si bien es cierto se encuentran en la lista de especies en peligro de extinción, están siendo controladas para evitar que suceda, pues, su pesca y comercialización es supervisada de manera permanente para que se realice en los tiempos adecuados y así preservarlas.

En el caso de las tortugas marinas, no sucede igual, la comercialización ilegal de su carne e incluso sus huevos, ha encendido las alarmas de las autoridades chilenas, ya que todas ellas, es decir la tortuga verde, la olivácea, la cabezona y la laúd, por mencionar apenas cuatro de las más conocidas, están siendo objeto de este ilegal negocio, lucrativos para algunos, pero que están dando al traste con una especie endémica de la zona.