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La difícil tarea de erradicar la avispa chaqueta amarilla en Juan Fernández

4 enero, 2016

Aunque en ninguna parte del mundo ha sido posible erradicar la avispa chaqueta amarilla, en Chile se hacen grandes esfuerzos por controlarla. Un estudio, solicitado por el Proyecto GEF Especies Exóticas Invasoras, indagó en las mejores opciones para establecer un plan de control en la isla Robinson Crusoe.

La avispa chaqueta amarilla afecta las poblaciones de aves endémicas y provoca daños en la agricultura y apicultura, pues se alimenta del azúcar de las frutas y del néctar de las flores.

La avispa chaqueta amarilla se ha convertido en una plaga en todo el mundo, llegando, incluso, a la isla Robinson Crusoe en el Archipiélago Juan Fernández. Es por esto que el Proyecto GEF Especies Exóticas Invasoras (EEI) solicitó a la consultora Biocea, determinar la factibilidad de erradicarla en la isla Robinson Crusoe y elaborar un plan para su control.

“Después del ingreso de la avispa chaqueta amarilla en Robinson Crusoe el año 2001, las poblaciones crecieron considerablemente. Hicimos un control y el número de individuos bajó, pero cada cierto tiempo la población se vuelve a disparar”, señala Hernán González, encargado de la oficina del Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) de Juan Fernández. Además enfatiza que la mayor preocupación está en evitar que llegue a la isla Alejandro Selkirk, lugar que se mantiene libre de avispas chaquetas amarillas.

“Lo que preocupa es el daño que genera, no solo por las picaduras y otras molestias al ser humano, sino también por los efectos sobre el turismo en parques nacionales, en la agricultura y, particularmente, por el impacto sobre las poblaciones de aves endémicas de Juan Fernández, como el picaflor y la fardela”, señala Fernando Baeriswyl, coordinador del Proyecto GEF EEI.

La avispa chaqueta amarilla (Vespula germanica) posee un sistema tan eficaz de recolección de alimento y defensa, que dificulta cualquier intento de erradicación. De esta forma, para establecer un adecuado plan de manejo de la especie en Robinson Crusoe, es necesario conocer su comportamiento y biología.

La imagen muestra la atracción del cebo y traslado continuo desde la matriz hasta los nidos. Este tipo de control es el más recomendable y será utilizado en Robinson Crusoe.

Una máquina de la adaptación

Estamos frente a una máquina muy bien adaptada y con notables capacidades para alimentarse. “La avispa chaqueta amarilla necesita azúcar para generar energía y calor, pues los nidos tienen 35ºC, temperatura que deben mantener para poder vivir. También requiere de proteínas para alimentar a las larvas, y de agua para crear la mezcla con que la construyensu nido”, explica Renato Ripa, entomólogo de BIOCEA que lideró el estudio.

“Sus antenas son más sensibles que cualquier aparato creado por el hombre. Las obreras memorizan geográficamente el lugar donde hay alimento, y toman una especie de fotografía para ir y volver, transportando su propio peso en vuelo”, dice Ripa.

Teniendo en cuenta estas características, se estudiaron distintas alternativas de control de véspula germánica, entre ellas la eliminación de nidos, el control biológico a través de la introducción de una especie depredadora, y el uso de trampas con atrayentes para las reinas. Finalmente, la mejor opción resultó ser la utilización de cebos, una matriz o base a la que se le agrega un ingrediente activo de veneno, sustancia que posee elementos volátiles que son captados a grandes distancias. Las obreras pueden viajar desde 300 metros hasta 2 kilómetros del nido buscando alimento. De esta forma, el cebo las atrae, llegan rápidamente, marcan el alimento y lo mantienen en la memoria. Luego, dado que las obreras van y vuelven desde el cebo hasta la colonia, acumulan el veneno en los nidos y las poblaciones mueren.

Entre las ventajas del uso de cebos, Ripa destaca: “Es una trampa específica para especies de avispas depredadoras; no requiere buscar los nidos, pues ellas solas llegan al alimento; se puede hacer control antes de que cause daños en la agricultura, y la destrucción de colonias e individuos reproductivos es eficiente”. Este tipo de control ha resultado bastante eficaz en la zona central del país y en áreas urbanas, sin embargo, no ha tenido el mismo efecto en Robinson Crusoe.

El sistema de matriz utiliza botellas plásticas que contienen el cebo. Para realizar la labor de monitoreo se instalarán 15 estaciones en el pueblo, y 15 en el Parque Nacional Archipiélago Juan Fernández.

El caso de Juan Fernández

En la zona central del país, una mayor escasez de alimento provoca que estas avispas se acerquen a los cebos en grandes cantidades. En cambio, en la isla Robinson Crusoe, al contar con abundancia de alimento de manera natural (insectos y arañas), hace que muy pocas lleguen a los cebos. Además, dada la compleja geografía, el trabajo en la isla se dificulta aún más, y el costo económico de la operación, principalmente en mano de obra, sube considerablemente.

Renato Ripa explica que según antecedentes bibliográficos y pruebas realizadas en la isla, a través del uso de cebos no es posible erradicar la avispa chaqueta amarilla en Robinson Crusoe: “Tampoco contamos con otras tecnologías que estén validadas o probadas. No conocemos ningún caso en el mundo en que se haya erradicado la chaqueta amarilla. En nuestro país es donde quizá mejor se ha logrado controlar”. Por eso se trabaja para seguir buscando mejores métodos de control.

“Si bien sabemos que no podremos erradicar por completo a la especie, sí podemos mantener controlada la plaga. Para esto, como plan de control, proponemos usar cebos tóxicos, con un sistema de monitoreo de trampas cada 3 días, registro de capturas pre y post plan, y elaborar curvas de abundancia”, explica Ripa.

Este Plan de Control de la Avispa Chaqueta Amarilla en Robinson Crusoe será implementado por el Servicio Agrícola Ganadero, con el apoyo de CONAF y el Proyecto GEF EEI, a partir de enero de 2016 hasta abril.