Con el paso del tiempo y la sobrepoblación en todos los países del mundo han incrementado seriamente la contaminación de las aguas de ríos, mares y lagos, pues cada vez sus zonas aledañas sufren invasiones y deforestaciones, al margen que cada vez son mayores las cantidades de aguas residuales las que llegan a sus fuentes. 

En el caso del sureño país de Chile, por ejemplo, los lagos Panguipulli y Ranco, por sólo nombrar dos de los más importantes de esa nación austral, sufren la problemática de la contaminación, la cual se acrecentó en los últimos años con el inminente cambio climático del sector donde se encuentra ubicados estos reservorios lacustres de agua dulce. 

A todo esto que se ha expuesto, debe sumarse la falta de un mantenimiento de sus aguas, pues también están estos lagos atiborrados de basura de todo tipo, haciendo cada vez más difícil la vida de los animales, y plantas que se encuentran en estas zonas afectando de este modo la biodiversidad.