Por su extenso territorio, Chile es un país lleno de lugares de especial atención en cuanto a la riqueza natural, tanto que en la actualidad esta nación del sur del continente americano, tiene en su haber cerca de 20 lugares que han sido declarados como Monumentos Naturales y por tanto gozan de una protección muy especial por parte del Gobierno de Chile y por supuesto de organizaciones internacionales.
Lo que se busca con toda seguridad al tener esta gran reserva natural en Chile, y bajo la protección del estado de ese país, es evitar a toda costa que las inescrupulosas manos del ser humano lleguen hasta estos lugares y con su afán de modernidad acaben con los monumentos que además contribuyen con el fortalecimiento del Medio Ambiente.
Algunos monumentos naturales chilenos que bien vale la pena conocer
Al noroeste de Chile, a unos 4 mil 200 metros de altura y con una temperatura de unos – 15 grados, se encuentra el Monumento Natural Salar de Surire, lugar considerado además un templo de muchas especies de la vida silvestre como por ejemplo el Falmenco, allí hacen vida tres hermosas especies de esta exótica ave; además de ser asentamiento natural de la vicuña.
Otro impresionante monumento que merece ser tomado en consideración para llamarlo un paraíso, es el Monumento Natural La Portada, una sorprendente roca sedimentaria en forma de arco que con el paso del tiempo se fue fortaleciendo, muy a pesar del entorno golpear de las olas del mar. En este lugar ubicado al norte de Autofagasta, hacen vida; pelicanos, piqueros, patos y gaviotines, entre otras aves y animales.
Uno de los monumentos naturales del cual más disfrutan los habitantes de Santiago de Chile, es; El Cerro El morado, un espectacular lugar ubicado a unos 90 kilómetros de la capital, se pude llegar a la cima de esta montaña haciendo una travesía por un sendero, cuyo ascenso tiene una duración aproximada de unas tres horas.
Así como estos, muchos de los casi 20 Monumentos Naturales de Chile, se pueden disfrutar, siempre y cuando exista en quienes le visitan una real conciencia ecológica y de respeto por el medio ambiente y su entorno.