El Parque Nacional Pan de Azúcar es uno de los espacios naturales más asombrosos de Chile, se encuentra a 800 metros de altura sobre el nivel del mar, justo al norte del país y a 30 kilómetros de Chañaral.
Asimismo, cuenta con 44.000 hectáreas en las cuales se puede admirar el desierto costero, ya que ofrece zonas áridas con ecosistemas que se han adaptado muy bien a la falta de agua y al mismo tiempo, el parque es dueño de increíbles y rocosas playas cuyas aguas atraen gracias a su color turquesa, siendo perfectas para nadar y bucear. Sin duda una combinación de paisajes que resulta sorprendente.
Ahora bien, uno de los rasgos más destacados de este parque chileno es su densa bruma, la cual es conocida como Camanchaca, esta sube desde la costa hasta los valles aportando su humedad, de hecho se dice el parque existe gracias a ella, ya que es la que permite la gran riqueza de la flora y la fauna. En cuanto a la flora de este parque natural resaltan los arbustos y cactus y entre la fauna se encuentran vicuñas, zorros y pingüinos.
Contacto con la naturaleza
Muchos apuestan por el Parque Nacional Pan de Azúcar, gracias a que es un escenario ideal para disfrutar del mejor contacto con la naturaleza, comenzando con sus hermosas playas perfectas para bucear, entre ellas destacan Playa Blanca y Playa Los Piqueros.
Igualmente, este parque es estupendo para hacer trekking y ciclismo de montaña, para ello ofrece diversos senderos desde los que incluso se puede admirar la fauna, también posee un increíble mirador desde el que se puede apreciar el lugar único que representa este parque. En resumen, el Parque Nacional Pan de Azúcar es uno de los destinos turísticos más importantes del país para propios y extraños.