Como un llamado de emergencia, de esta manera calificaron los expertos el aumento de los niveles de dióxido de carbono en los océanos, mismo que estaría provocando cambios en la química marina y por lo tanto amenazando la vida de los arrecifes de coral que se encuentren en zonas profundas pues estas aguas corrosivas son imposibles para sus estructuras calcáreas.
Según un estudio realizado por científicos internacionales, refieren que desde que comenzó la llamada revolución industrial los niveles de dióxido de carbono atmosférico, provocados por supuesto por las diferentes actividades humanas, han aumentado de 280 a 400 partes de millón.
Los especialistas afirmaron que el 30% de este dióxido de carbono ha sido absorbido por los océanos de manera progresiva, lo que ha ocasionado cambios en su composición química, además de la acidez de sus aguas en todo el mundo.
Esta acidificación provoca un descenso en los niveles del pH de las aguas de los océanos, además de otros efectos químicos, dentro de los cuales destaca el descenso en la concentración de iones carbonato, mismos que son fundamentales para la vida de los arrecifes que viven en aguas frías, donde se pueden encontrar a más 3 mil metros de profundidad.
Estos corales se diferencian de los de la superficie porque no hacen fotosíntesis sino que se alimentan para vivir, es decir, son heterótrofos y necesitan de los iones de carbonato para poder formar sus estructuras calcáreas, que es su esqueleto, la base estructural de estas formaciones coralinas.
Según los estudios, el transporte de estos iones actualmente es un 44% menor desde antes que se diera la revolución industrial.
Finalmente los especialistas creen que a partir de los modelos climáticos actuales en unos 30 años la concentración de dióxido de carbono se duplicará, además, para el 2060 calculan que el 70% de los corales de aguas profundas vivirán en aguas hostiles.